Desde el blog de Gesmemori siempre queremos contaros iniciativas interesantes, noticias, viajes, curiosidades y mucho más porque sabemos que os gusta indagar en mil y una cuestiones como a nosotros. Por eso en esta ocasión vamos a hablar del Hospital de Sant Pau en Barcelona, la obra más importante del arquitecto Lluís Domènech i Montaner. Considerado el mayor conjunto modernista del mundo y declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO en 1997 por su singularidad y belleza artística, está formado por 12 pabellones rodeados de espacios verdes y conectados por un kilómetro de galerías subterráneas.

Van a ser muchos los profesionales del ramo que tendrán ocasión de conocer esta joya modernista porque el 8 y el 9 de marzo de 2023 se celebra la XXII edición del Simposium Nacional del Sector Funerario, organizado por Revista Funeraria en Barcelona. Como es habitual, además de un amplio programa de conferencias, acogerá una actividad cultural patrocinada en exclusiva por Cementiris de Barcelona y el Ayuntamiento de la capital barcelonesa.

Después de varios años de obras, en 2014 el Hospital de Sant Pau abrió nuevamente sus puertas para mostrar al público sus atractivos. Situado a solo unos centenares de metros de la Sagrada Familia quizás muchos turistas priorizan la visita a la obra de Gaudí a pesar de que adentrarse en la arquitectura de Sant Pau –y sin desmerecer la creación gaudiniana, por supuesto– es hacerlo en la plenitud del modernismo y en la historia de una de las instituciones hospitalarias más antiguas de Europa.

El recinto modernista de Sant Pau se encuentra en la calle Sant Antoni Maria Claret número 167 y abre todos los días. Su nombre completo es Hospital de la Santa Cruz y San Pablo​ (Hospital de la Santa Creu i Sant Pau) y empezó a construirse bajo el proyecto de Lluís Domènech i Montaner entre 1902 y 1930 en dos fases: la primera por el propio Domènech, entre 1902 y 1913, con trece edificios modernistas; y la segunda realizada por su hijo Pere Domènech i Roura a partir de 1920, que erigió otros seis edificios de un modernismo moderado, además de algunos complementarios y posteriores.

La visita se inicia en la Sala Hipóstila, que acogía las antiguas urgencias del Hospital. A través de los túneles se llega al Pabellón de Sant Salvador, el primer edificio que entró en funcionamiento en 1916. Ahí se puede recorrer la historia del antiguo Hospital de la Santa Creu i Sant Pau y conocer la obra y la trayectoria de Lluís Domènech i Montaner. Después se continúa en los jardines. Paseando entre flores y plantas el público puede comprobar cómo la naturaleza fue fuente de inspiración modernista y herramienta fundamental para la curación de los enfermos.

Asimismo, es posible conocer la Casa de Operaciones y el Pabellón de San Rafael, que acoge una recreación histórica y la exposición “Paciente y médico, de la narración a la objetividad”. El recorrido termina en el Pabellón de la Administración, el edificio más destacado de todo el conjunto en el que se pueden observar diferentes salas patrimoniales, llenas de luz, colores, mosaicos, esculturas y una amplia riqueza decorativa.

Desde el blog de Gesmemori os animamos a todos a que en vuestra próxima visita a Barcelona os detengáis en esta joya modernista que a veces pasa desapercibida.